lunes, 19 de mayo de 2008

¿Qué tan dependientes somos a los celulares?

Me acaban de quitar mi “cel”. Terrible castigo. Golpe bajo que me dieron mis viejos al quitármelo. En realidad no es un artefacto lo que me ha sido extraído, siento que es algo más, talvez una parte de mí. Lo digo porque me siento así: como que no funciono igual sin mi celular.¿Qué tan dependientes somos a los celulares? ¿Somos lo mismo sin ellos? Personalmente no me siento igual que hace una hora (cuando tenía aún mi celular), y eso que aún no he salido de mi casa. ¿Cómo podré caminar por las calles sin mi “cel”? Y por las noches, ¿cómo me enteraré de las farras? ¿Quién podrá estar escribiéndome en este preciso instante? Incógnitas que únicamente pueden responderse con la presencia de mi celular.

Talvez podría recurrir a lo que en Economía llaman “bienes sustitos”, los cuales en este caso podrían ser: el teléfono convencional o el Internet. ¡No, no! Nada de eso. No caben los bienes sustitutos en este caso. Simplemente no existe nada que reemplace a mi “celu”. Ni siquiera otro celular, ya que tengo guardado viejos contactos en esa “parte de mí que ha sido extraída”. Fallé al demostrar tanta debilidad hacia mis viejos en el momento en que me quitaron “el cel”. Ahora saben que el castigo que verdaderamente me duele es ese. ¿Por qué no quitarme mi guitarra, Play Station o cualquier otra que comparada con mi celular toma el calificativo de insignificante? Bueno viejos ahí sí que la atinaron.
(Nuevamente recurro a este medio no como solución definitiva a un problema, sino como desahogo fugaz)

3 comentarios:

acervantes dijo...

Bueno ya lo recuperé! jajaja

Natalia Cartolini dijo...

Jajaja y te comentas tu solito xD
Y yo la verdad a veces dejo tirado mi pobre celular en mi cuarto y no lo veo hasta la noche que regreso, a veces ni lo veo hasta al día siguiente que me acuerdo. Ajá muchachito pues qué hiciste para que te quitaran el celular, eh? eh? xD

¡Saludos!

La Chika de la Luna

acervantes dijo...

Jaja es que nadie comentaba.

Nada de gravedad que amerite tan drástico castigo jeje.